Aletheia. Editorial núm. 31 (2025)
Publicada em 2025-12-17Estimadxs lectores
Aletheia llega este fin de año en un momento de un gravísimo y sistemático retroceso en las políticas de memoria. Nuevos discursos oficiales pretenden erosionar la legitimidad lograda por el movimiento de DDHH y la vigencia de las memorias de la dictadura militar, de las resistencias, de las luchas de lxs trabajadores, las mujeres y un largo etcétera. Visiones subterráneas de imaginarios políticos que se creían desterrados pero que en esta coyuntura dramática, son rescatadas por nuevos lenguajes y difundidas desde el Estado y las redes sociales, con una virulencia y una desfachatez nunca vista. Son discursos y son también varias acciones regresivas como cuando vemos a miembros del partido de gobierno reunirse en las cárceles con genocidas a quienes pretenden liberar, a pesar de los veredictos judiciales contra ellos, condenatorios por sus macrocriminalidades genocidas. Pero la impronta jurídica de la lucha del movimiento de DDHH en Argentina cumple hoy 40 años, cuando conmemoramos la sentencia del Juicio a las Juntas Militares, dictada por la Cámara Federal Criminal y Correccional en la causa 13/84 contra los miembros de las tres Juntas que gobernaron el país entre 1976 y 1983, ese 9 de diciembre de 1985.
En el transcurrir de estos 40 años, aprendimos a valorar esta sentencia, sello inaugural para pensar la democracia en Argentina como salida de la última dictadura militar. Fue una condena histórica en la que por primera vez jueces civiles con reglas procesales y tribunales ordinarios condenaron a militares de su propio país, develándole a la sociedad argentina algo central en esta disputa que es lo que aún tenemos como consenso fuerte, mayoritario: la existencia, durante los años dictatoriales, de un plan sistemático de exterminio probado, que sigue mereciendo la condena de una gran parte de la sociedad. En el recinto, se probó la existencia del mundo concentracionario desplegado por todo el territorio nacional, con la puesta en funcionamiento de numerosos centros clandestinos de detención, tortura y extermino y, sobre todo, se probó la desaparición forzada de personas que dio lugar a la instalación de la categoría de “desaparecido” en el mundo entero. Fue posible a través de los relatos convergentes de sobrevivientes del genocidio y de los familiares de las víctimas -voces por primera vez escuchadas y amplificadas hacia la sociedad desde el estrado judicial y gracias a la documentación recogida y archivada por los organismos de DDHH y la CONADEP. Por eso, este Juicio se constituyó en un emblema de memoria, verdad y justicia y un emblema jurídico y político que tuvo un alto reconocimiento e impacto internacional junto a la CONADEP, primera Comisión de Verdad del mundo, modelo para las que se sucedieron en América Latina y cuyo registro íntegro hoy, libremente, puede consultarse en el Archivo de Memoria Abierta.
El Dosier de este número, coordinado por las colegas Florencia Larralde Armas y Carolina Bartalini, “Archivos íntimos en la construcción poética de las memorias” conformado por seis Artículos y una Introducción (escritos por ocho mujeres de diferentes universidades de Argentina y EEUU), problematiza la noción de archivo y nos invita a reflexionar -a través de un análisis situado en el campo latinoamericano- sobre los vínculos entre las colecciones íntimas o familiares, las artes y las memorias; y a revelarnos la potencia de numerosas hibridaciones entre dimensiones personales y colectivas, familiares y sociales, espacios de lo íntimo, lo común, lo privado y lo público.
En los últimos años, ha ido cambiando la imagen del Archivo desde la más tradicional o consolidada concepción de que este sería la reunión de un corpus, una administración y un edificio (Trudy Huskamp Peterson) a la visión que acá nos presentan las colegas como una tríada amalgamada de acervos, artes y memoria proveniente de registros familiares y personales (a veces solo un conjunto de papelitos desorganizados, como dijo Ludmila da Silva Catela en la Comisión Provincial por la Memoria en septiembre pasado1) que pudieron ser “apropiados” por generaciones posteriores para explorar no solo contenidos sino también tensiones, disputas políticas, actos de reparación, afectos, resistencias por medio del carácter performativo de la novela, la poesía, el teatro, el cine, los expedientes judiciales, en diferentes territorios, incluso existenciales. La problemática del dosier se derrama hacia la sección Artículos en el análisis de ¿Quién te crees que sos? libro de Ángela Urondo Raboy, perteneciente a la generación de los Hijos, una reconstrucción de una identidad a través de unir pedazos de una historia que quiere volver a contarse: poemas, fotos, cartas, expedientes judiciales… (¿Un conjunto de papelitos?)
La trama de estos textos también se expande a la sección Prácticas Artísticas Culturales en la reseña de la exposición “Podemos contarlas. Antes y después de la ausencia: apuntes sobre afectos, experiencias de militancia y redes de lucha”, exhibida en el Museo de Arte y Memoria de La Plata, una muestra que presenta los archivos personales de mujeres atravesadas por la desaparición de sus hijxs, hermanxs y nietxs. Y en la imagen de tapa “Los niños del Proceso” de María Giuffra, artista plástica, quien desde múltiples huellas de la vida de su padre desaparecido primero y luego asesinado -“papelitos” que atesora- pudo pintar y contar su historia que es también la de todo un colectivo y que logra resaltar la energía de este anudamiento entre arte y memoria.
En la sección Traducción, ofrecemos nuevamente un texto maravilloso del colega y gran amigo italiano de Aletheia, Alessandro Portelli. Tuvimos la suerte de volver a tenerlo presente en la FaHCE en el mes de noviembre pasado junto a otro gran amigo de la casa, también italiano, Enzo Traverso. La reflexión sobre las derechas extremas estuvo a la orden del día en esos días de noviembre. El escrito que presentamos acá reúne con gran maestría testimonios recogidos por el autor junto a un análisis histórico del desarrollo de la vida social en una ciudad italiana que cambió su identidad de izquierda a derecha -y hasta ultraderecha- en el lapso de 50-60 años. Como muchas otras veces, las palabras de Portelli impactan en nuestra Facultad y quedan resonando en sus claustros porque invitan a una reflexión compleja, cargada de matices pero que refieren a situaciones sentidas, conocidas, parecidas, en esta coyuntura escabrosa que transitamos no solo en Argentina. Y ese es uno de sus grandes valores: la ampliación de la mirada y la puesta en juego de múltiples dimensiones en la interpretación de este presente doloroso.
Finalmente, tres reseñas de tesis junto a tres reseñas de libros nos conectan con la producción nacional e internacional y con el trabajo de nuestrxs maestrandxs cuyas tesis nos siguen llegando y que, orgullosamente, presentamos en cada uno de nuestrxs números para alentar y difundir textos originales acerca de un campo, el nuestro, de gran vitalidad temática y metodológica.
Para despedirnos, anunciamos que Aletheia cambia y renueva su Comité Editorial con el aporte de una nueva generación de maestrandxs que se incorpora en este último número del año. Se trata de una renovación que es parte de nuestra marca: la participación de nuestrxs estudiantes en el armado y diseño de la Revista y, con eso, el estímulo a la circulación de nuevas ideas y proyectos de edición. En esta oportunidad, nos toca despedir al colega Emiliano Tavernini que nutrió con su dedicación -consagración, diría- a un trabajo editorial que a veces resulta difícil de seguir y cumplir en sus requerimientos técnicos que -como todo el equipo- lo hace totalmente ad honorem y, en su caso, con gran maestría en las correcciones del lenguaje y el formato de los textos, que las más de las veces nos llegan “crudos” por parte de lxs autores. Gracias miles a Emiliano; lo vamos a extrañar pero, a la vez, recibimos con alegría a lxs nuevxs colegas del Comité. Bienvenidxs.
Muchas gracias al equipo editorial de Aletheia y a todxs lxs colaboradores de este nuevo número.
Ana M. Barletta
Diciembre 2025
1 Trudy Huskamp Peterson, archivista estadounidense de renombre internacional, referente en la gestión de archivos gubernamentales e impulsora de archivos relacionados con los derechos humanos y Ludmila da Silva Catela, investigadora del Conicet/UNC, ex Directora del Archivo Provincial de la Memoria de Córdoba, en el Encuentro internacional sobre archivos de la represión, Comisión Provincial por la Memoria de la Provincia de BsAs, septiembre de 2025.