Reseñas de libro
Tornay, Lizel; Álvarez, Victoria; Laino Sanchis, Fabricio y Paganini, Mariana (comps.) (2021). Arte y Memoria. Abordajes múltiples en la elaboración de experiencias difíciles. Buenos Aires: Editorial de la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires, 300 pp.
El libro de Arte y Memoria. Abordajes múltiples en la elaboración de experiencias difíciles, publicado primeramente de manera digital,1 reúne un conjunto de investigaciones presentadas en las "Jornadas de Arte y Memoria", realizadas en el Centro Cultural Paco Urondo de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires en marzo de 2019, y organizadas como parte del Programa internacional SPEME.2 Así como también incluye trabajos de especialistas, en su mayoría sobre memorias del Terrorismo de Estado establecido por la última dictadura cívico-militar argentina, que fueron invitados/as a colaborar con la compilación. Las jornadas se organizaron a partir de la pregunta inspiradora de la directora del Programa, la investigadora italiana Patrizia Violi: "¿Puede el arte reparar la pérdida?". El equipo del Instituto de Investigaciones de Estudios de Género de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, que forma parte del SPEME poniendo especial atención en las cuestiones de género en el marco de las líneas de trabajo del Programa, convocó a investigadores/as de diversas experiencias artísticas vinculadas a la memoria reciente para reflexionar en torno a sus posibilidades no solamente como modelos para pensar diferentes maneras de elaboración de situaciones traumáticas, ni únicamente como formas de representación de lo ausente o de lo indecible, sino también como modo específico de conocimiento. Para la publicación, el conjunto de investigaciones sobre estas experiencias fue agrupado en cuatro núcleos temáticos.
El primer núcleo, "Trauma, duelo y reparación", está formado por los trabajos de Patrizia Violi y Rosemarie Buikema, quienes exploran el vínculo entre arte y memoria desde diferentes perspectivas. Violi rastrea el antiguo origen de este vínculo en la mitología griega que le permite sugerir que la memoria, al ser un acto de reinvención del pasado, se convierte en un acto de creación que, por tanto, necesita del arte para imaginar ese pasado que se perdió y que no se puede recuperar para acceder a su conocimiento objetivo. En particular, plantea que el arte que trabaja con el trauma se presenta no tanto -o no solo- como una forma para resignificar la ausencia o evocar la pérdida, sino como una forma específica de conocimiento. Una forma metateórica de elaboración del luto y del trauma, que abre un espacio de contacto entre dos mundos en tensión, el de los vivos y el de los muertos, para cuestionar sus márgenes. En el caso de las personas desaparecidas, observa que el arte se convierte en un instrumento de reflexión e imaginación, y no solamente de representación, en torno a la naturaleza ontológica del vacío que implica la desaparición. Al respecto, analiza una serie producciones artísticas realizadas en Europa y América Latina congruentes con esta propuesta de lectura sobre la relación entre arte y memoria. Por su parte, Buikema también reflexiona en torno a esta relación a partir del concepto de revuelta, en términos de Julia Kristeva, en tanto renovación simultánea de la red de relaciones sociales y de significados que están en la base de un fenómeno o estructura que debería cambiar. Renovación entendida no como una ruptura radical con el pasado, sino como procesos permanentes de elaboración de ese pasado. En este sentido, señala las posibilidades de una producción artística que representa una práctica de memoria multidireccional -término introducido por Michael Rothberg- que apela, entre otros recursos, al tropo del palimpsesto para poner en diálogo y confrontar diversos pliegues y despliegues de los tiempos pasados en las historias de opresión y violencia en Europa y África.
El segundo núcleo, "Géneros y memorias", está compuesto por los artículos de Lizel Tornay y Verónica Perera, quienes reflexionan sobre las posibilidades de las producciones cinematográficas y teatrales para visibilizar y desnaturalizar construcciones de género heredadas en los procesos de elaboración de memorias traumáticas. Tornay indaga en el dispositivo cinematográfico, en sus capacidades creativa y de agente en las conformaciones emocionales, en función de los cambios y las continuidades en las construcciones de género relativas a la memoria reciente, a partir del análisis de fragmentos de entrevistas en dos documentales. En ambos casos, encuentra la irrupción de temáticas imprevistas que evidencian tensiones no dichas y problemáticas aún no abordadas en el contexto de realización de los filmes en torno a las representaciones hegemónicas femeninas, en el marco de la resistencia Maquí en Francia, y masculinas, en el contexto del terrorismo de Estado en Argentina. Perera propone pensar el arte de Lola Arias sobre la Guerra de Malvinas/ Falklands War en tanto convivio que puede leerse como un acontecimiento, en clave de Gilles Deleuze. Los cuerpos y las subjetividades de ex combatientes, otrora enemigos y devenidos en artistas globales, experimentaron un proceso conjunto orientado por la propuesta de la directora: durante la creación de testimonios ficcionalizados, fueron impulsados por el trabajo artístico a mutar sus representaciones identitarias por fuera de las matrices de la belicosidad heroica y la masculinidad hegemónica con las que organizaban y narraban sus experiencias de guerra y posguerra, para habitar otros atributos, antes vedados, que los re-humanizan como sujetos hombres, posibilitando la elaboración de sus memorias traumáticas.
El tercer núcleo, "Búsqueda y configuración identitaria en las prácticas artísticas de hijas", contiene las investigaciones de Mariella Peller, Natalia Fortuny y María Florencia Basso, quienes estudian producciones narrativas, fotográficas y performáticas que refieren a experiencias vividas –más que (auto) ficcionalizadas- por hijas de desaparecidos/as o víctimas de la última dictadura cívico-militar argentina, atravesadas por una mirada de género. Peller recupera las voces de otras hijas sobre las experiencias de sus madres "incómodas", otras mujeres militantes que no han tenido repercusión porque visibilizan figuras olvidadas, silenciadas o consideradas tabú en las memorias hegemónicas y patriarcales de la militancia y la familia: la "traidora o colaboradora" desaparecida y la desaparecida en la "locura". Fortuny analiza una trilogía de series fotográficas de una hija de militantes políticos/as que evocan un viaje al pasado vivido pero desconocido: desde el exilio político en México al retorno en clandestinidad durante la contraofensiva montonera, y la posterior distancia y ausencia de sus padres presos. Estas fotos entretejidas con dibujos e imágenes cartográficas sobre cielos, objetos y paisajes construyen "memorias pendulares" entre lo real y lo imaginario; entre lo privado, lo social, lo natural y lo cosmogónico, con las que configura su identidad y se pregunta por el carácter construido de sus recuerdos de la infancia. Basso se aproxima a una serie de tres propuestas performáticas de otra hija de exiliados/as políticos/as argentinos/as en México. Estas performances ponen en escena un cuerpo familiar afectado por el Terrorismo de Estado y el exilio político, generan un trabajo de duelo, y establecen un diálogo inter/intra generacional en donde se transmite públicamente la memoria traumática heredada a quienes no han sido afectados/as directamente por el Terrorismo de Estado.
El cuarto núcleo, "Intervenciones y disrupciones en el espacio público", está integrado por los textos de Julio Flores, Florencia Larralde Armas, y Ramiro Manduca y Maximiliano de la Puente, quienes examinan diversas prácticas visuales y performáticas en el espacio público. Flores, uno de los impulsores del Siluetazo o Siluetada,reconstruye la experiencia de creación colectiva del signo del desaparecido en tanto herramienta de visualización política de la consigna de "Aparición con vida" de Madres de Plaza de Mayo, en un histórico lugar del reclamo social y político argentino, y en plena dictadura. Una obra de activismo político-cultural que socializó la idea de poner el cuerpo no sólo para presentificar a los/as desaparecidos/as argentinos/as, sino también para reclamar por otras desapariciones en el mundo. Larralde Armas aborda las formas de representación fotográfica de los/as desaparecidos/as en dos dispositivos memoriales instalados en las calles internas del predio del Espacio para la Memoria (ex ESMA). Encuentra que en este espacio y en estos dispositivos convergen trayectorias familiares, militantes y artísticas que dan cuenta de articulaciones, diálogos y tensiones entre narrativas heredadas y creativas sobre las identidades de los/as desaparecidos/as, que privilegian unos relatos y obturan otros sentidos en la construcción de políticas estatales de memoria. Finalmente, Manduca y De la Puente investigan las experiencias de tres colectivos de "activismo artístico" -definición de Ana Longoni- en el espacio público de la Ciudad de Buenos Aires, que emergieron motivados por los contextos de crisis de representación política abierta en 2001 y de auge de políticas neoliberales en el período 2015-2019. Plantean que, más allá de sus particularidades y diferencias en cuanto a búsquedas estético-políticas, procedimientos, lugares de intervención y modos de incidir sobre distintos públicos, sus acciones poseen la capacidad de construir y transmitir "memorias performativas" que al trabajar con la presentación, más que con la representación, re-actualizan y permiten vivenciar directamente ciertos aspectos del pasado dictatorial en vínculo con el entonces presente neoliberal.
Las experiencias analizadas y reunidas en este libro proponen como idea central que el trabajo de memoria implica un trabajo creativo y reflexivo, que requiere hacer uso de herramientas de los lenguajes artísticos no sólo para elaborar traumas y duelos, sino también -y entre otras posibilidades- para deconstruir representaciones hegemónicas de género; (re)configurar identidades personales y familiares; y activar memorias sociales.
Notas
identidades personales y familiares; y activar memorias sociales invisibilizadas en los espacios públicos.
Notas