Aletheia, vol. 17, nº 32, e260, junio - noviembre 2026. ISSN 1853-3701Prácticas artístico-culturales
Acerca de la imagen de tapa: ¿Dónde están? Lxs hacemos presentes (2026)

En vísperas de un nuevo y significativo 24 de marzo de 2026, Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, al conmemorarse los cincuenta años de la última dictadura en Argentina, se realizó el día anterior la histórica concentración y marcha en la ciudad de La Plata, convocada por el movimiento de derechos humanos de la región. En esta ocasión especial, un colectivo de hijos/as y familiares de desaparecidos/as organizó una intervención para recordar “y no olvidar” a las y los detenidos desaparecidos de la región de La Plata, Berisso y Ensenada:
“A 50 años del golpe genocida seguimos preguntando ¿dónde están? Hace 50 años
que los responsables callan.
Ni olvido, ni perdón”1
“Buscamos visibilizar la magnitud del genocidio, la ausencia de miles de personas,
trabajadores, estudiantes, docentes, campesinos, deportistas, religiosos.
¿Dónde están? también es un llamado a que los zapatos vuelvan, más rebeldes que
nunca, a hacer nuevos caminos.
Recuperemos la rebeldía, la solidaridad y el coraje de los 30.000”.2

La acción consistió en una extensa disposición de zapatos sobre Plaza San Martín, acompañada por las tradicionales hileras con las fotografías de desaparecidos/as y la consigna “¿Dónde están? Lxs hacemos presentes” pintada en una bandera. Cada persona podía acercarse y dejar allí un par de zapatos, sumándose de manera activa a la construcción colectiva de la intervención. La escena se completó, en uno de los laterales, con banderas extendidas sobre el piso en las que integrantes del colectivo plasmaron consignas como “el hambre es un crimen” y “otro mundo es posible”, entre muchas otras.

Según explicó Pablo, uno de sus organizadores, no se trató de una “obra de arte”, sino de “una acción política, poética, colectiva y masiva”, concebida por fuera de marcos institucionales tradicionales y sostenida a partir de una amplia participación colectiva. Al respecto, sostiene que la plataforma Instagram funcionó como el motor y el canal de comunicación fundamental, resultando una estrategia de difusión sumamente eficaz dada la masividad de la participación en el evento. Con este fin, realizaron un video con Inteligencia Artificial de cinco segundos que visualizaba la dinámica de la acción, lo que permitió a los y las participantes comprender rápidamente la lógica de la propuesta el día del encuentro (comunicación personal, 2026).

La potencia de la intervención, que se extendió hasta el final de la movilización cuando una parte de la marcha regresó a la plaza, residió, precisamente, en la sencillez y densidad simbólica de los objetos utilizados. Los zapatos sin cuerpo marcaron visualmente la ausencia, pero también hicieron presentes las vidas, luchas e ideales de quienes fueron desaparecidos/as por el terrorismo de Estado. La disposición repetida de cientos de pares produjo una imagen de fuerte impacto visual, donde la ausencia se volvió visible y compartida en el espacio público.
Finalmente, la propuesta también incorporó una dimensión solidaria: los zapatos reunidos fueron posteriormente donados a organizaciones3 y personas en situación de calle, otra capa de la intervención que materializó el compromiso colectivo, haciendo eco de la premisa “lo que el pueblo da, al pueblo llega”.

Notas